Cómo descubrir lo que nadie conoce de ti [CSLMVDTM: IV] 6'

por Bor Cobritas 16/09/2014

CSLMVDTM, “Cómo ser la mejor versión de ti mismo“, es una serie de posts en la que, entre todos, buscamos cómo ser nuestros mejores nosotros.

¡Bienvenido!

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Me encanta escribir. Y me encanta mucho más cuando escribo y después se crea un diálogo a raíz de lo que escribo, porque entonces dejo de sentirme como un pedante que sermonea y empiezo a sentir que estamos en una conversación donde todos aprendemos.

Por esto me encantan estas series de posts, porque todos comentáis, y os metéis hasta la cocina, y preguntáis, y contestáis, y no veas cómo me lo paso. Algunos incluso hacéis posts en vuestros blogs sobre el tema.

Y me flipa.

Puzzle

Y el resultado es como un puzzle gigante con un montón de piezas diferentes.

Recapitulando…

¿Cómo ser la mejor versión de ti mismo? Pues esto mismo estamos respondiendo entre todos. De momento hemos visto 3 puntos:

  1. Para ser la mejor versión de uno mismo, primero hay que querer serlo
  2. Después, hay que conocerse, y para conocerse, hay que saber cómo organizamos en nuestra cabeza las cosas que sabemos de nosotros
  3. Y una vez que descubrimos cómo y dónde tenemos esa información sobre nosotros, hay que saber cómo acceder a ella

En los últimos dos posts nos hemos centrado en la ventana de Johari como metáfora de nuestra cabeza en cuanto a cómo somos y lo que sabemos de ello. Además, el último día empezamos a proponer formas de recabar información de las distintas áreas de la ventana, pero nos dejamos el área más jodida especial por abrir: la ventana desconocida (porque es desconocida; pues claro que sí, campeón).

Si estás un poco perdido, te recomiendo que le eches un ojo a los dos últimos posts antes de seguir (La ventana de Johari y Cómo abrir la Ventana de Johari) 🙂

Ya hemos visto cómo abrir las áreas abierta, oculta y ciega. Y Carmencita ya comentó el otro día algo de la ventana desconocida.

Creo que en vez de una única ventana es un mosaico infinito de pequeños (o grandes) misterios y que cada persona irá descubriéndolos a su manera y en el momento adecuado. – Carmencita.

Vamos, que abrirla va a ser un cristo. Así que saca la ganzúa y coge un martillo por si acaso, ¡porque vamos a entrar cueste lo que cueste!

Cómo abrir la ventana desconocida

¿Cómo accedemos a un lugar en nuestra cabeza que es desconocido para todo el mundo? Mñaaaah… Podemos ponernos imaginativos y optar por psicoanálisis o brujería, pero el primero es caro y el segundo, de dudosa efectividad; y da mal yuyu. ¿Y entonces?

Cuando no conocemos algo, no conocemos nada de ese algo. Esto quiere decir que nos vamos a encontrar de todo, tanto cosas buenas como cosas malas; y, si vamos a abrir la ventana desconocida, tenemos que aceptar las dos.

Vamos a plantear esta búsqueda desde los dos puntos de vista: lo bueno y lo malo.

Lo malo

Mi truco favorito para descubrir cosas negativas de mí mismo que nadie conoce o que nadie me quiere decir, es fijarme en todo lo que me molesta de los demás. No falla; cada vez que alguien me enerva es porque veo en él el reflejo de una actitud mía que no me gusta y que rechazo subconscientemente.

Esto se llama proyección psicológica. Es un mecanismo de defensa por el cual atribuimos a los demás las propias virtudes o defectos. En función de si proyectamos lo bueno o lo malo, se denomina proyección positiva o negativa.

Aquí nos centramos en la negativa (porque estamos hablando de lo malo; tiene sentido). Según Wikipedia:

Se «proyectan» los sentimientos, pensamientos o deseos que no terminan de aceptarse como propios porque generan angustia o ansiedad, dirigiéndolos hacia algo o alguien y atribuyéndolos totalmente a este objeto externo. Por esta vía, la defensa psíquica logra poner estos contenidos amenazantes afuera.

Por eso, cada vez que me encuentro sintiéndome irracionalmente cabreado por el comportamiento de alguien, freno. Luego respiro un par de veces, observo esa rabia, la identifico como lo que es, y trato de encontrar qué parte de mí estoy viendo reflejada que me crispa tanto. Funciona maravillas, pero necesita de un buen puñado de humildad.

Lo bueno

Solo conozco una forma de destapar talentos ocultos: probarlo todo. Por ejemplo se me ocurre…

Coge un instrumento, pinta, escribe, canta, dibuja, construye, lee todo lo que pase por tus manos, viaja, conoce gente, emborráchate, vuélvete abstemio, hazte vegetariano, vuélvete carnívoro, grita, no hables, medita, corre riesgos, sal de tu zona de confort, deja tu trabajo, trabaja como un hijodeputa, cocina, come, ayuna, vive, cásate, vete de pendoneo, vuélvete homosexual por una noche, vuelve a cantar, quiere mucho, aíslate, nada, sube montañas, navega, ríe, rompe cosas, baila, baila, baila, lleva tu cabeza a sitios desconocidos y…

…yo qué sé, haz cosas que apetezcan; y disfruta.

Me permito añadir la aportación de Eduard en los comentarios del post anterior. Fue profesor mío en temas de desarrollo personal y habilidades directivas y sabe un par de cosas sobre el tema:

Me gustaría apuntar además que para destapar nuestra ventana desconocida, lo mejor es sencillamente “probar”. Asumir riesgos, hacer algo nuevo, medirte en una situación distinta, ante la cual jamás hayas estado.

¿Eres el rey de las finanzas? Ponte a llevar el marketing y la comunicación de una ONG. ¿No tienes gente a tu cargo, ni hablas en público, ni preparas ppts espectaculares? Apúntate a un Club de Lectura que te obligue a exponer tus ideas ante los demás. ¿Un desastre en la cocina? Comprométete a organizar una comida entre amigos.

Puedes tener un plan B (el teléfono de una empresa de catering), pero de todos modos el resultado de tu pequeña aventura te dirá más de ti mismo de lo que nunca habías imaginado.

Enough said 😉

Lo mejor

Lo mejor es quedarse con lo bueno y descartar lo malo. Ya lo decía este gran filósofo animal:

Animalillo folósofo

Estamos a mitad de viaje. Ya sabemos dónde estamos y puede que tengamos una ligera idea de hacia dónde queremos ir. El próximo día empezaremos a ver qué hacemos con todo esto que hemos descubierto de nosotros mismos. Y vais a ver cómo lo vamos a gozar.

Y sí, hay deberes; ¿o qué te creías?

  • ¿Has probado a abrir la ventana de Johari? ¿TODA la ventana de Johari?
  • ¿Has encontrado algo que no te guste de ti?
  • ¿Has encontrado aluna maravilla que no conocías?
  • Hayas respondido lo que hayas respondido a las dos anteriores, ¿qué tal te has sentido?

 

Hasta la próxima maju.


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