CSF;S: VII. Cómo ser inmortal 5'

por Bor Cobritas 11/08/2014

CSF;S, responde a las siglas “Cómo ser feliz; siempre”. Es el título de una serie de posts en los que busco descubrir dos cosas: qué nos hace felices y qué evita que hagamos lo que nos hace felices.

En cada post, además, hay preguntas para que respondas, por si quieres ir un poco más allá y ayudarme con este experimento.

¡Sé bienvenido! ;)

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De cada dos amigos, siempre habrá uno que verá morir al otro (a menos que se mueran a la vez).

Esto quiere decir que voy a ir al entierro de todos los amigos que no vayan a venir al mío.

¿Y ahora, qué hago? ¿Ahora que el Universo acaba de convertirse en un lugar macabro y completamente injusto? Llorar, claro. ¿Y después?

Puedo meterme debajo del edredón y no salir jamás mientras me convenzo de que así nunca tendré que enfrentarme a nada malo; o puedo salir y aceptar que la vida es jodidamente frágil y tan bella como la facilidad de romperla en mil pedazos. La elección está en mi mano.

Llevamos un tiempo charlando sobre ser feliz, y hay un punto que falta para cerrar el círculo. Y, como viene siendo habitual, uno de vosotros ya lo había descubierto:

Una vez que uno es feliz, la perfección absoluta es intentar hacer feliz a los demás. – Liam

Happines goes viral

Hasta hoy, hemos descubierto 6 cosas sobre la felicidad:

  1. La felicidad es una elección
  2. Felicidad = Expectativas – Realidad
  3. Ser feliz es ser la mejor versión de uno mismo
  4. Para ser feliz, no nos falta nada; nos sobra miedo
  5. La felicidad es imprevisible
  6. La felicidad es el estado natural del ser humano

Hoy es el último capítulo de la guía para ser feliz siempre. Será un honor si lees mientras escribo 🙂

Compartir la felicidad es lo más bonito que hay. Además de que es la cosa más fácil del mundo. Sí que es cierto que hay que ser respetuosos y no imponer la felicidad por si alguno prefiere ser infeliz (la gente es muy sensible cuando siente que estás intentando cambiar su opinión y mejor evitar conflictos), así que vamos a ser muy felices e irradiar mazo de felicidad sin obligar a nadie. Y el que quiera que la coja.

Cómo compartir la felicidad

Compartir la felicidad es tan fácil como ser feliz y no esconderlo. Hacer esas cosas locas como mirar a los ojos, sonreír mucho y caminar bien derecho y con la cabeza alta. Entrar en una conversación y responder a los «quétales» automáticamente con un «muy bien» para dejar bien claro que las cosas buenas van primero; aunque se den por hechas y aunque suenen tontas, siempre van primero. Y las cositas malas, pues como que no son para tanto. Porque total, son como adolescentes; si no les prestas demasiada atención, al final se cansan de molestar y se van a otra parte a dar la murga.

También se puede reír a carcajadas y contagiarlo a todo el que tengas cerca. De hecho, es deseable. Al principio te toman por loco, pero al poco tiempo se acostumbran y te siguen el rollo. Dar los buenos días, porfavores, gracias y losientos. Tener detallitos majos con la gente, dar algún abrazo, tener algún gesto inesperado y esas cosas que hace que todos los días sean un poco más especiales.

Y lo guapos que nos ponemos cuando somos así…

Ser feliz y tener una vida feliz es la mejor forma de hacer que los demás puedan llegar a serlo. Solo siendo una posibilidad que ha llegado a ser posible, solo demostrando que se puede (y que no es tan difícil).

Cómo ser inmortal

Mi objetivo en la vida es llegar a saber que, si algún día me muero, ninguno de mis amigos estará triste por mucho tiempo. Porque habrán visto durante muchos muchos años que he disfrutado como un enano y que casi todo lo que me ha pasado, lo he aprovechado como bueno. En ese momento, me echarán un cojón de menos, pero sonreirán por todo lo que habremos pasado juntos y recordarán que yo nunca querría verles tristes por mi culpa; así que sonreirán como unos tontos y se irán de pingo a festejar lo bien que nos conocimos, lo bien que lo pasamos y lo especiales que fuimos.

Mi otro objetivo en la vida es que, si algún día me muero, no me muera, sino que viva para siempre entre las ideas de alguien que un día me leyó y se quedó con algo que le hizo sonreír. Y que después ese alguien le transmita esa idea a otro alguien, que ese otro alguien sonría, y vivir un poquito más meciéndome en esa felicidad hecha mueca.

Y entonces ser inmortal por vivir eternamente dentro de un millón de sonrisas.

Joder, qué bonito puede ser el Universo.

Homework

Hemos llegado al final, pero todavía queda una última entrega, la recopilación definitiva, con una última sorpresita que creo que te va a gustar mucho. Mientras tanto, si quieres, tengo deberes para ti:

  1. ¿Tú cómo compartes la felicidad?
  2. ¿Qué te gustaría que pensasen de ti el día en que murieras?
  3. ¿Cómo te gustaría ser inmortal?

Espero que te esmeres, ¡que ya son los últimos!

Gracias por estar, leer, pensar, comentar y compartir 🙂 ¡Qué sería de esto sin ti que estás ahí! Hasta dentro de nada hermosura.

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