Cómo tenerla más gorda (la vida, malpensado) 4'

por Bor Cobritas 14/02/2015

Cómo tenerla más gorda

A veces, echas la vista atrás y te das cuenta de que has estado midiendo toda tu vida en las unidades equivocadas. Porque ya me dirás tú en qué se mide la grandeza, la importancia o el aprovechamiento de una vida de una forma objetiva y universal.

Como de chiquitito era un poco tímido y esas cosas, me pasé buena parte de mi época consciente creyendo que yo valía tanto como la cantidad de mis relaciones. Cuántos amigos, cuántos rollos, cuántos polvos. Una cantidad clara y concisa, reflejo directo de cuánto merecías la pena basado en tu capacidad de conseguir compartir experiencias y centímetros cuadrados de piel. Sin mesura; cuantos más mejor.

También tenía un grupo de música, y un blog, e iba a la universidad y hacía una carrera muy difícil. Pues te podrás imaginar… Número de entradas vendidas, escuchas en internet, páginas vistas, halagos, notas, percentiles. ¿Cuánto le gusto a la gente? ¿Todo esto que hago en mi vida, está validado por todos los demás?

Había rachas buenas y rachas malas. Conciertos llenos, notazas, cientos de ojos leyéndome, palabras bonitas y encontronazos de madrugada. Una colección de “logros” que iba apilando como una torre de lego gigante, y yo me iba encaramando encima. Como un pedestal de ego construido con validación externa.

Hasta que nadie venía a verme, nadie me leía, las pencaba todas y el mojo me abandonaba. Entonces ya no merecía la pena, perdía el equilibrio y me caía al vacío desde el pedestal. Y chico, cómo dolía.

El amor propio mola, pero no es suficiente

Ahora debería decir algo sobre el amor propio y que no necesitamos a nadie más para sentirnos bien. Que las métricas son de satisfacción personal y que nadie más debería influir en ellas.

Bullshit.

Estar con gente mola demasiado como para no hacerlo. Ahora, hay que saber estar bien, de una forma en la que no estés solo tú.

Siendo realistas, siempre he sido bastante mierdas. Mediocre con ciertas desviaciones según mis métricas, pero aún así bastante satisfecho. Y a veces un crack según mis métricas, pero aún así bastante insatisfecho.

¿Sabes ese sentimiento de “oh fuck, oh fuck… ¡Esto no es lo que quería! ¡Qué liada!”? Pues así. Y fatal, oye.

Y si algo falla, ¿qué está pasando? Pues que la métrica era el número de relaciones. Daba igual si eran excelentes o terribles, número de relaciones. Punto. Y ahí me pregunté… ¿Quiero más o quiero mejor?

Connecting people

Lo que mola de las relaciones (personales, sexuales, musicales, artísticas, profesionales) es conectar con otros. Ser visto como eres, decir algo y que se entienda como lo que quieres decir, que se te comprenda como la persona que quieres ser y, ya que nos ponemos, que te lean la mente un poco. Conexión.

Tiene sentido, porque si no, ¿a qué tanta canción, tanto escribir y tanto buscar amor? Me suena como un intento desesperado de atención y entendimieto, como un “¡Eh! ¡Mírame! ¡Quiero que me veas bien! ¡Y yo también quiero verte!”

Y yo también quiero verte… ¡Claro! Porque igual que quiero ser visto como soy, también otros querrán lo mismo, y, de hecho, la sensación desde el otro lado es casi mejor. Ver a alguien ser como es de verdad; cómo mola eso. Y luego todo a la vez: sentir la energía esa que se crea entre las personas cuando conectan, se comunican y de verdad se dicen cosas que se entienden a un nivel superior.

Así me di cuenta de que aquella chica que conocí de repente podría ser mi novia, cuando me di cuenta de que sabía y quería verme y entenderme a otro nivel. Así supe que mi banda de ahora podría funcionar; porque, pese a la distancia, conectamos, nos vemos y nos entendemos. Así me doy cuenta de que esto que escribo me hace feliz; porque de tanto en cuando me llegan frases de “me has animado el día”, que es un “te he visto y me he visto, y he visto que no estoy solo”.

La métrica Maravillawesome

Creo que he encontrado una forma objetiva y universal de medir la grandeza de una vida: por la calidad de las conexiones reales que tienes; la cantidad me la suda, porque si la conexión es buena siempre habrá suficiente.

Lo que mola del método este es que es aplicable a todo el mundo. Seas quien seas, hagas lo que hagas, te guste lo que te guste, yo creo que en el fondo también buscas conexión real con otra gente que pueda verte. Incluso si eres más bien tirando a ermitaño también quieres conectar, solo que contigo mismo.

Es una rayada, una que me funciona. Es esa sensación de que eres y esa otra gente te siente tal cual y te deja y te anima a ser así. Mirar eso como métrica de que todo va fetén, y gozarlo.

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