8 trucos para dormir como una marmota 6'

por Bor Cobritas 21/01/2015

Me encanta dormir. No hay cosa mejor en el mundo que dormirse cuando estás muerto de sueño y notas cómo se te caen los párpados. Como si de repente tuvieses a Falete columpiándose por tus pestañas y no pudieras hacer otra cosa que no fuese dejarte inundar por la almohada… y el edredón… y dormiiiiiir… y soñaaaar…

Lo que pasa es que, al final, nunca duermes lo «suficiente». O duermes poco (entre semana porque se madruga, y los fines de semana, porque se madruga al revés) o duermes mal. Y descansas de aquella manera y al final la gente te termina apodando «bostecitos» o «Dubmo» (por lo de las ojeras grandes).

Dormir bien es uno de los remedios universales para cualquier cosa. Además te vuelve más guapo y más listo, ¡y es gratis! Durante una época, intenté dormir más horas, hasta que vi que no se podía y me puse a dormir mejores horas. Ya sean 5, 7 o 9; si están bien dormidas, han merecido la pena.

Dormir como una marmota

Para eso, lo ideal sería tener una rutina pre-cama perfectamente estructurada que te fuese llevando, paso a paso, desde la vida hasta el sueño profundo, pero eso es muy complicado y no me salía bien (la vida es demasiado impredecible). Así que acabé buscando trucos que pudiera usar en cualquier momento y sin ningún compromiso.

Y así veces uso unos, otras otros, otras todos… Tú prueba y decide; a cada uno lo que mejor le vaya.

El trono de la cocorota

Todo empieza por una buena almohada. Yo soy el típico que tiende a acumular estrés en el cuello, y en épocas tensas, dormir se convierte en otra fuente de estrés; porque me duele el cuello, y entonces me estreso más, y me duele más el cuello, y ahí tenemos una pescadilla que se muerde la cola.

Invertir en una almohada en condiciones es pagar por ser más feliz y saber que te van a dar materia prima de la buena. Yo llevo casi un mes con Vicky (mi almohada, que tiene nombre; se lo puso mi novia, que me la regaló ella; y gracias cariño) y qué gusssssto de verdad.

Habla chucho que no te escucho

Mi ventana da a una panadería 24 horas en plena zona de fiesta, y, como te imaginarás, los borrachos me he han despertado más de una noche (la vez más divertida, una vez que uno se puso a contarle sus ligues de la noche a otro colega por teléfono y a voz en grito desde su balcón; o la vez que vino la poli a la panadería). Así que llegó un punto en el que tenía que decidir entre comprar una pistola de aire comprimido y sembrar el pánico o usar tapones; y como no tenía ningún rifle por casa…

Si eres de esos que se despiertan con cualquier ruidito o si eres muy nervioso y te cuesta centrar la atención en no centrar la atención, pruébalo. Al principio son incómodos de narices, pero cuando empiezas a dormir cual bebé recién nacido, se te pasan todos los dolores.

Caliente caliente… frío frío…

Cuando hace frío se duerme mejor; y después de una ducha calentita se duerme muuuy bien también. ¿Y si las combinamos?

Al parecer, el contraste térmico al que te sometes cuando sales de una ducha de agua hirviendo y te da todo el fresco, va de maravilla para nosequé que te hace dormir mejor. Lamento la falta de fuentes en mi bibliografía, es que estoy vago. Solo sé que funciona.

Deja la ventana de tu cuarto abierta, date una ducha de agua hirviendo, vuelve a tu cuarto, cierra la ventana y a sobar. A sobar como un angelito.

Me sube la melatonina

La melatonina es la hormona que regula los ciclos de sueño, y se ve muy afectada por la luz; por la luz del sol y por la luz de las pantallas. Así que, con eso de revisar el facebook en la cama o ver una serie antes de dormir, igual lo que estamos consiguiendo es dormir peor.

Puede que no te pase y que te quedes sobado y echando la babilla a los 10 minutos de ponerte una peli; en ese caso, no me hagas ni caso. Sin embargo, si resulta que te cuesta dormir y tienes mucha actividad de pantalla antes de meterte en la cama, podrías probar a apagar todo lo electrónico 1 hora antes de acostarte y ver que pasa. Total, por probar…

La verdadera utilidad de los libros de texto

¿Te acuerdas de aquel tocho infumable de termodinámica que te compraste en la universidad el primer año porque «era bibliografía recomendada»? ¿Te acuerdas del sueño que pasabas estudiándolo? ¡Ahora es tu momento de sacarle partido!

Todos tenemos una cantidad ingente de o dos asignaturas que se nos hacían especialmente soporíferas. ¿Por qué no aprovecharlo? Un par de páginas de cualquiera de esos libros densos y teóricos que todos tenemos por casa y verás cómo estás soñando con las leyes de Newton bailando en la Bastilla en menos de lo que conmuta un biestable.

Ommmmmmmm…

Si estás nervioso, respira muuuuy hondo y muuuuuy despacio. Puedes probar la técnica 4-7-8 (inspirar durante 4 segundos, aguantar la respiración 7 y expulsar el aire durante 8 segundos) o simplemente concentrarte en respirar a conciencia. Con esto, reducirás el ritmo cardíaco y en nada de tiempo estarás roque.

O, si quieres, puedes probar la relajación nivel experto.

Brain-dumps

Si lo que te cuesta es dejar de pensar en cosas, coge el cuadernito y un boli y haz un vaciado mental sobre papel.

Un vaciado mental es ese momento en el que escribes todas esas ideas peregrinas en las que no puedes parar de pensar. Un truco muy bueno es hacer un esquema del día siguiente, paso por paso, para que la incertidumbre de no saber qué va a pasar no te quite el sueño. Que luego lo que suele pasar es que al día siguiente no haces nada de eso, pero eh, esa paz de creer que sabes lo que va a pasar no tiene precio.

Poniendo por escrito todas esas pajas mentales y preocupaciones que te atormentan, conseguirás sacarlas de tu cabeza y dejar espacio para no pensar en nada. Así, si vuelves a comerte el tarro mientras intentas dormirte podrás decir «no pasa nada, está apuntado y no se me va a olvidar; lo puedo mirar mañana».

Sexo

Los humanos somos expertos en quedarnos fritos después de un polvo. Lo que pasa es que las mujeres tardáis medio minuto más y nos echáis la bronca. ¿Por qué os molestáis? ¡Si quedarnos dormidos es la mejor muestra de amor y confianza!

Ahora en serio, no hay mejor somnífero para ambos sexos que un buen revolcón bien echado. Así que, si puedes, aprovecha; si no, siempre te quedará la mano.

—————

Yo me voy a aplicar los cuentos y a retozar un rato con Vicky.

¡Dulces sueños!


Foto: Mario Antonio Pena Zapatería

 

Igual también te mola