Muerte por #haiku 6'

por Bor Cobritas 14/04/2016

haiku

Cuando te pasas demasiado tiempo sin hacer ni el huevo en materia creativa, te oxidas más que la cinta de correr de Belén Esteban. Entonces te pasa que entras en cosas como el típico bloqueo del escritor, grandes depresiones y delirios de mandar tus gestas artísticas a paseo y, simplemente, dedicarte a ignorar tus ganas de crear; para siempre.

Como es lógico, esto no puede ser, y bueno, a mí me pasó. Así que, después de estar demasiados meses creando demasiado poco, decidí dejar de lloriquear y ponerme a trabajar. Dado que mis expectativas eran nulas y el tiempo, limitado, opté por algo rápido, relativamente fácil y tremendamente hortera (tres ingredientes que te garantizan que, como poco, te vas a echar unas risas) y decidí hacer un haiku al día durante 31 días y publicarlo en Instagram a ver qué pasaba.

¿Pero qué narices es un haiku?

Un haiku es un tipo de poema japonés compuesto de tres versos con una métrica de 5, 7 y 5 moras respectivamente. Una mora, para entendernos, es como un golpe de voz, así que el primer verso tendría cinco golpes de voz, el segundo siete y el tercero, 5. Como ejemplo, un haiku; total, me sobran, tengo 31.

!Oh, café, café!
La amarga diferencia
entre estar y ser.

Se supone que estas monadas tienen algunas normas, como que no pueden rimar o que tienen que estar inspiradas en sensaciones que provoca la contemplación de la naturaleza (o bueno, eso me pareció leer en wikipedia), pero digo yo que las normas están para romperlas y que aquí hemos venido a jugar. Así que cogí solo la métrica.

Las normas del juego eran claras: escribir un haiku al día, hacer una foto de acompañamiento y publicarlo. La temática daba igual, la foto daba igual; lo único importante era que saliera una vez al día, que tuviera tres versos y que los versos tuvieran 5, 7 y 5 moras respectivamente. Por supuesto, estas normas también me las pasé por lugares calientes en algún momento; ya sabes, mi juego, mis reglas.

Los tres retos creativos

Este juego parece una chorrada; de hecho lo es, y creo que es por eso por lo que funciona tan bien. Además, tiene 3 elementos que lo convierten en una herramienta excelente para poner los zumitos creativos de cualquiera a rular por sus venas otra vez:

  • Rutina
  • Restricción
  • Imprevisibilidad

Rutina

Lo primero y más importantísimo de la muerte es hacer algo todos los días.

Aunque no te apetezca, aunque no te sientas lo suficientemente creativo, aunque solo te salga mierda de la cabeza. El tema es que, cuando te ves en estos embolaos de que estás bloqueado, es precisamente porque no te ha dado la gana de trabajar cuando tenías que hacerlo y ahora se te ha olvidado cómo se hacía eso de estar inspirado. Que la inspiración es una cosa muy real; pasa y es una de las sensaciones más maravillosas que puede experimentar una persona, pero para que la inspiración funcione, antes tienes que haber acumulado material suficiente en la cabeza como para poder remezclarlo espontáneamente con salero.

Restricción

Los folios en blanco dan bastante miedo; hay tantas formas de empezar a llenarlos que lo normal es no hacer nada y quedarte mirando como un pasmarote a ver si pasa algo, aunque no pase nada. Para superar esta particular fobia creativa, lo mejor es imponerte restricciones y cumplirlas; en este caso, 3 versos de 5, 7 y 5 moras. Vamos, que tengo que contar lo que quiera contar con 17 golpes de voz y ordenaditos en grupos, y que da igual cómo me ponga, tengo que hacerlo así porque son las normas.

Y al final siempre lo consigues, aunque al principio te creas que no; y por el camino te das cuenta de que el 80% de las letras son opcionales (lo cual da mucho que pensar, créeme).

Imprevisibilidad

Los haikus son una de las plagas internáuticas más posturas, moñas e intensitas que hay, y reconozco que los primeros días parecía que me había desayunado a Paulo Coelho y se me había indigestado.

coelho quote

Siempre un modelo a seguir

Por suerte, a los pocos haikus entré en razón y me di cuenta de que ya soy yo demasiado intenso como para encima regodearme en el amperio de esa manera; así que empecé a hacer haikus de coña.

¿Porque qué hay más gratificante que reinventar un género y echarte unas risas mientras? ¿Posponer el despertador hasta el infinito, dices? ¿Tal vez calzarse una tarrina de medio litro de helado de strawberry cheescake mientras ves una peli de mierda? Pues sí, ahora que lo dices no molaba tantísimo…

Sea como sea, hacer un haiku al día era un recordatorio de que lo más importante era no perder el sentido del humor, y el humor, muchas veces está en saber sorprender. Esto hace que no te duermas en los laureles en ningún momento, porque el camino fácil siempre es ir a hacer un haiku intenso con un amanecer de fondo:

Pero no mola tanto; eso se lo espera todo el mundo. Sin embargo, a mi gato insultándome no se lo espera casi nadie; salvo él, claro.

Que paso de ti, que no me saques fotos; joder, ¡déjame! #elgatoseponedigno #haiku #haikudeldía

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31 haikus

Al final hice 31 haikus como un señor. Me lo pasé pipa, volví a disfrutar del placer de crear solo porque me apetecía darme el gustazo y además tuve una excusa fantástica para hacer cosas todos los días.

Además pude probar en mis propias carnes el efecto de la rutina creativa, de pegar el culo en la silla a diario y parir algo, me apeteciera o no, lo sintiera o no; y es de las mejores medicinas porque, en cierto modo, como que sientes que te dedicas a eso, y mola. Había días que salía una castaña, pero había otros que salían pequeñas maravillas; solo había que pasar por encima de la resistencia inicial y ya lo siguiente iba volado.

También el hecho de no relajarse, de tener que darle una segunda vuelta, ya fuera porque sobraban sílabas o porque el haiku salía demasiado predecible. Aplicarse un poco la disciplina de hacerlo siempre un poco más inverosímil, porque, al fin y al cabo, era casi el único colgao que hace haikus en español de temática imbécil y había que dar la talla.

Y sobre todo la foto del Buda. Por favor. El Buda. Mi favorito de todos:

La verdad es que nada está bajo control; ¡a relajarse! #elbudadeliam #esmiculega #haiku #haikudeldía

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En definitiva, que si estás atascado, coge alguna mamonada y hazla todos los días. Funciona.

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Si quieres ver todos los haikus, están en #muerteporhaiku.

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