Libros favoritos de 2020: se ha leído poco, pero bien 3'

13/04/2021

¿Qué os cuento del año pasado? A mí se me dio fatal en lo de leer. Primero me puse a estudiar y a cambiar de curro, y luego, la pandemia. Con todo, me quedaba la cabeza justita para jugar a la play —y me jugué juegazos— y gruñir contra los cojines, pero eso es para otro momento.

En principio iba a saltarme este año de «libros favoritos del…», pero a la vista de la lista, veo que me leí alguna joyita, así que aquí van.

Reina Roja, Loba Negra, Rey Blanco — Juan Gómez Jurado

A este señor lo conozco porque sale en «Aquí hay dragones» —buen podcast— y soy muy fan de sus chistes malos. Al empezar lo de confinarnos decidió regalar uno de sus primeros libros —«El Paciente», todavía lo tengo pendiente— y me pareció tan buen gesto que me compré su «Reina Roja» a modo de agradecimiento. Lo disfruté muchísimo, me leí el siguiente, lo disfruté un poco menos —ya no era la novedad— y cuando salió el tercero me duró como 28 horas —ese sí que me lo gocé de salirme tortícolis.

Son bestsellers de novela negra muy bien escritos, muy bien ideados y muy bien ejecutados. Es artesanía literaria en estado puro con chistes malos entre medias. Un gustazo.

Circe — Madeline Miller

La historia de Circe contada desde el punto de vista de Circe. De chiquito me encantaba la mitología griega, hasta el punto de que me leí algún libro sobre el tema tres veces seguidas —yo no me obsesiono, yo me aficiono con exclusividad— lo que le da puntos extra por nostalgia.

Es verdad que la cabra tira al monte y todo lo que huela a mitos y dioses me va a gustar, pero aunque no te vaya ese rollo, es una historia de aventuras bien linda y bien narrada. Siempre hacen falta historias de mujeres fuertes contadas por ellas mismas y Circe es el personaje perfecto para darse un homenaje al respecto.

Fangs — Sarah Andersen

Fangs es un librito finito de viñetitas viñetas de la autora de Sarah’s Scribbles. Es un giro de 180 respecto a su anterior trabajo, y puede que sea por eso que me impactase tanto, porque los dos comics son maravillosos por cosas completamente distintas.

Fangs cuenta la historia de amor entre una vampiresa y un hombre lobo. Explora las situaciones que vivirían en el día a día, desde el momento en el que se conocen y durante las vicisitudes de su vida en pareja. Tierno, y gracioso, y en una edición rojo sangre con las tapas forradas de tela preciosísima.

Dragon Ball — Akira Toriyama

En un momento del año me di cuenta de que nunca llegué a ver Dragon Ball completo y me pareció fatal. En su momento era un chaval y los episodios salían casi en orden aleatorio en la tele, así que era complicado reunir voluntad y logística para apretarse la serie entera con un cierto orden.

Una de las ventajas de ser adulto es que puedes hacer lo que te dé la gana, así que eso hice. Me calcé todos los mangas en unas semanas maravillosas y lo disfruté como un enano; hasta me entraron ganas de volver a dibujar.


El año pasado fue el año de necesitar una escapatoria, y para eso, lo mejor siguen siendo las buenas historias. Vengan de un árbol muerto, de una pantalla o de otro sitio, eso ya es decisión de cada uno. Las que sean, me parece importante que apreciemos y remuneremos la labor de quien las crea para que nunca nos falten.

Abrazo.

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