Mindset: El chorrazo de la vida y la bolsa para guardarlo 6'

por Bor Cobritas 11/01/2015

Mindset

Mindset  es uno de esos palabros en inglés que no tiene una traducción del todo buena al español. Se puede ver como mentalidad y actitud, pero nunca llegará a colmar esa imagen de entereza que tiene un mindset bien pronunciado. Para mí, un mindset es la imagen de una cabeza bien acorazada, organizada y lista para la batalla; como un espacio listo para almacenar lo que le llegue de forma que sea tan aprovechado como se merece.

Si tienes un buen mindset, todo lo que te llegue servirá de algo.

Tan personal como la marca de calzoncillos

Al final lo importante es que cada uno tenga un buen concepto de lo que es un mindset y lo utilice para su propio beneficio, y todo empieza escribiendo lo que significa para ti ese palabro. Por ejemplo, mis ideas random sobre el mindset son:

  • Lo tenemos en la cabeza.
  • Filtro inicial de todas las ideas y acontecimientos.
  • Enfoque.
  • Razón de ser de mis actos.
  • Olor, color, sabor, ambiente, sensación general.
  • La argamasa que le da sentido a lo que hago.
  • Punto de vista. Sí, punto de vista.

Tiene algo que ver con la puerta a través de la cual pasan las experiencias de la vida. Podemos considerar la vida como un trocito de Universo que nos es dado y con el cual podemos hacer lo que queramos. Entonces, es como si nosotros tuviéramos una bolsa, idealmente flexible y muy resistente, donde vamos guardando esa vida que nos llega.

Al decir esto, estamos asumiendo que la vida es como un fluido incompresible, y también un poco incomprensible. Y como cualquier fluido, es complicado de almacenar. Imagínate la vida como si fuera un gran chorrazo de agua que viene directo hacia ti. Puedes hacer 3 cosas con él:

  1. Empaparte y gozarlo.
  2. Guardar parte del chorro.
  3. Apartarte para no mojarte.

En función de la calidad del agua que venga en el chorro, querremos hacer alguna de estas tres cosas.

La opción de empaparse y gozarlo es buena; muy buena. Es vivir el día a día y absorber todo lo que viene según viene. Vivir el presente como si no hubiera un mañana y disfrutar del frescor del chorrazo vital.

Lo que tiene es que, en épocas en las que el caudal de la vida disminuye, nos quedamos sin nada. Todo ese fluido disfrutado en el momento ahora no es más que un vago recuerdo y no sirve para nada más que montarnos películas sobre el pasado. Para esto viene bien tener la bolsa del mindset.

Como la cantimplora de la vida

Si tenemos una bolsa flexible y muy resistente, podremos ir metiendo parte de la vida que nos venga. Vivimos un poco, guardamos un poco; o mejor, vivimos todo lo que nos viene y lo que nos resbala, que vaya cayendo en la bolsa. Y de esta manera, tenemos una bolsa llena de la vida que hemos vivido.

Una bolsa llena de cualquier líquido es tremendamente útil. Ahora, cuando no haya chorro de vida, podremos observarla, tocarla, apoyarnos en ella, usarla de almohada y sumergirnos si queremos. Y todo eso que ya hemos vivido ya se quedará con nosotros para siempre, porque está guardado en la bolsa.

Es como la experiencia destilada; todas las enseñanzas bien guardadas y aprovechables para que nunca dejen de formar parte de nosotros.

La única condición es que, una vez que metas algo, no lo podrás sacar.

Por eso estaría bien ser un poco cuidadosos con lo que metemos dentro. Quiero decir, elegir bien los chorros en los que nos metemos, o entrar en todos los chorros para ver de qué van y largarse rápido si la experiencia no mola; para no contaminar demasiado la mezcla, ya se sabe.

Diluyendo la mezcla

La forma de contrarrestar esas experiencias chungas es teniendo experiencias mejores: diluyendo la mezcla más todavía. Es muy típico que después de una mala experiencia nos cerremos en banda a todo lo demás por miedo a que nos hagan más daño; y eso no es buena idea.

Imagínate que pisas una mierda de perro y decides guardar el zapato en una caja hermética para no pisar más mierdas de perro. El resultado es que la mierda cada vez olerá peor, y lo que al principio era una mancha en la suela terminará extendiéndose hasta el zapato entero, y ya te has quedado sin zapato.

Pues lo mismo contigo. Si cuando te llega una mala experiencia, cierras la bolsa y te alejas de los chorros, esa parte sucia de la mezcla terminará por propagarse por toda la bolsa hasta convertir tu mindset en una bolsa de mierda.

Sin embargo, si en lugar de guardar el zapato te dedicas a frotar la suela contra el suelo más guay que te puedas imaginar: el césped, no solo habrás limpiado el zapato, sino que además habrás abonado el césped para que crezca más fuerte todavía.

Idem contigo. Si en lugar de cerrar la bolsa, la abres de par en par y entras en los mejores chorros que puedas encontrar, no solo se llenará más la bolsa y se diluirá la roña, sino que, con suerte, si el chorro es lo suficientemente violento dentro de su maravillosidad, sacará parte de la mierda al impactar. Como cuando echas un chorrazo de agua en una taza con un culín de café, que sale todo volando.

Por supuesto, NO recomiendo utilizar esta analogía con las copas de tus colegas cuando estás de fiesta. Lo he probado y el resultado es terrible.

Bota, botijo o botellín

Otro tema a tener en cuenta es la calidad de nuestro mindset, de nuestra bolsa.

La peor bolsa posible es una que sea pequeña, rígida y frágil. No cabe mucho, no se adapta a la cantidad y, si metes demasiado, se rompe.

La bolsa ideal es una bolsa flexible y resistente, independientemente del tamaño que tenga. Puedes ir metiendo fluido de tal manera que se vaya haciendo más grande con cada experiencia y que vaya cogiendo, poco a poco, más flexibilidad y resistencia.

El primer mindset te obliga a tener una vida frugal en experiencias, mientras que el segundo te deja crecer hasta donde a ti te dé la gana. ¿Cuál te mola más?

No somos lo que somos por lo que hemos vivido, sino por lo que hemos hecho con ello. Somos en lo que nos hemos convertido gracias a ello. Por eso, para sacar lo mejor de todo lo que pasa, ser la mar de feliz y ser la mejor versión de ti mismo, es importante tener un buen mindset que te acompañe en el camino y te permita guardar parte del chorrazo de la vida.

 

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