Despropósitos de año nuevo 3'

por Bor Cobritas 01/01/2016

Despropósitos de año nuevo

Este va a ser tu año.

No Tu Año, con las iniciales en mayúsculas, tipografías hipsters con serifas rocambolescas y un monigote sonriente de fondo. No. Tu año, porque es tuyo, porque ya te está perteneciendo. Tu año porque puedes hacer lo que quieras con él. Puedes soñarlo, hablarlo y desearlo, o puedes currártelo y hacerlo posible. Esto ya es cosa tuya; tan tuya como tu año.

Así que no vas a poder echarle la culpa a nada ni nadie del éxito o no de tu año, porque lo controlas tú. Tú eres el capitán, ahí, subidito en la cabina, al timón y volviéndote loco a los mandos. Tú eres el que tendrá que tomar las decisiones difíciles y el que tendrá que aguantar el tipo cuando la cosa se vaya de madre y no tengas ni idea de hacia dónde os vais en mitad de la tormenta. Porque si una cosa sé, es que habrá tormenta.

Lo bueno es que también serás el primero en disfrutar de los vaivenes de las olas, los amaneceres en el horizonte, los delfines y todas esas cosas chulas que a todos nos gustan tanto. Luego tú decidirás si prefieres vivirlo o sacarle una foto; o vivirlo y sacarle una foto (que hay tiempo para todo), pero eso también será cosa tuya.

Este año vas a tener mucha libertad para ponerlo todo patas arriba y devolverlo patas abajo; otra vez. Vas a volver a ilusionarte, a creer que todo saldrá bien, a darte cuenta de que ni de coña, a llorar como un imbécil. A gritar contra la almohada, a patear paredes, a conocer a la persona de tu vida y darte cuenta de que, más bien, era la persona del mes; o al revés.

A olvidar a algunos, adoptar nuevos y reencontrar a otros. A confiar y que te arropen; a confiar y que te dejen en pelotas a la intemperie. A ser humano, a no dormir, y a dormir mucho. A bailar, a quedarte bebiendo en la barra, a descubrir que nada tiene sentido, buscarlo, darlo por perdido y encontrarlo todo a la vez y cuando menos te lo esperas. A creer que nada saldrá bien; a ver que todo ha salido bien. A esperar.

Te va a pasar de todo, justo cuando menos te lo esperes. Y habrá un montón de cosas que te parecerán injustas, pero tranqui, que el karma siempre vuelve. Tú camina erguido, respira, sonríe y guarda la suerte.

Al final, este año va a ser como todos los demás. Pasará de todo y al final nos quedaremos solo con los buenos recuerdos y con la persona en la que nos hemos convertido después de todos los dramas y alegrías. Al final nos quedaremos nosotros, y nos querremos mucho; claro que sí. Nos querremos tanto como nos merecemos, y así de tanto podrán querernos los demás.

Para este año, te deseo que moles mucho y que siempre dejes con ganas de más.

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