La regla de Pareto, o cómo liberar el 80% del tiempo para hacer lo que te dé la gana 4'

por Bor Cobritas 24/11/2014

Que te digan que estás desperdiciando la inmensa mayoría del tiempo sienta mal; y ya si encima es verdad no te quiero ni contar; y si es tu madre, todavía peor. Por suerte no es tu madre, es Pareto.

80/20 Pareto


 El 80% de la riqueza del mundo está en manos del 20% de las personas.

¿Te suena? Esta es la típica frase que siempre ponen como ejemplo para explicar la famosa regla de Pareto u 80/20. Yo la veo un poco desafortunada por dos motivos:

  1. Es muy complicado sentirse identificado con ella a menos que formes parte de ese selecto 20%.
  2. Si perteneces a ese 20%, la regla de Pareto te da un poco lo mismo, porque tienes dinero suficiente como para resucitar a Pareto y que te haga la colada.

Por eso, me pasé muchos años de mi vida sin que Pareto me importara un carajo hasta que el señor Tim Ferriss me la explicó (no en persona, qué penica) y mi vida cambió para siempre.

¿Qué es?

La regla de Pareto, u 80/20, en su forma más genérica se define así:

El 20% de las causas provoca el 80% de los efectos, y viceversa.

Esta es mi acepción favortita, pero hay muchas más, tales como:

El 80% del trabajo se hace en el 20% del tiempo; y viceversa.

O…

El 20% del temario responde al 80% de las preguntas del examen; y viceversa.

O también…

El 20% de los tíos se ligan al 80% de las mujeres; y viceversa.

O si te va el deporte…

El 20% de lo que entrenas te da el 80% de resultados; y viceversa.

O si eres más bien pesetero…

El 80% de lo que compras te cuesta el 20% de lo que ganas; y viceversa.

O mi favorita de todos los tiempos…

Obélix (el 33%) se come el 80% de la tarta envenenada de Cleopatra.

Obélix y la tarta de Cleopatra

El que lo pille, tendrá toda mi admiración.

Y podemos seguir así hasta que España vuelva a ganar un mundial.

Básicamente viene a decir que, de todos los recursos que le pongas a una actividad, el 20% te va a dar el 80% del juguillo, y el otro 80% te va a dar el 20% restante. O, si lo queremos ver de forma gráfica:

Principio de Pareto

También tenemos la versión Pareto Extreme, que va un paso más allá y coge el 80% del 80% y el 20% del 20%, dando lugar a la regla del 64/4. Solo para muy cafeteros o situaciones extremas.

¿Para qué sirve?

Para identificar el 20% crítico de cualquier cosa que te puede dar el 80% de resultados positivos.

O sea, para aprobar exámenes, presentar informes, limpiar casas, ponerte fuerte, aprender cosas y hacer todo lo que se te ocurra en tiempo récord.

Pareto es una forma de vida. Una vez que empiezas a aplicarlo, te vuelves un forofo de seleccionar y trabajar solamente en las partes que te dan el mayor beneficio. Es como saberte los atajos de todo y aprovecharlos cuando mejor te viene. Suena a unicornios y fantasía, y es que, cuando se usa bien, sabe un poco a eso.

¿Tiene algún problema?

Sí, 2:

1. La primera vez no conoces el 20% crítico

Aquí hay tres posibles resultados: aciertas de lleno, no das una y la lías parda o consigues algo intermedio. Normalmente te quedarás a medias. Al final, estimarás más o menos bien qué 50% del trabajo podría tener el 20% crítico; y con eso irá bien. Además, tenemos Pareto Extreme, y malo sería que no acertaras con el 4% (el 20% del 20%) que te dará el 64% (80% de 80%) de los resultados.

Una fiesta de porcentajes, como ves.

2. Puede ser que Pareto se vuelva contra ti y el 20% de los resultados que estás dejando de lado supongan el 80% de la magia.

Como en esos exámenes en los que el 20% del temario respondía al 80% de las preguntas, pero el otro 20% de preguntas valía 8 puntos y versaba sobre ese tema que dieron el día de la fiesta de la uni cuando tú te saltaste la clase para emborracharte. Sí; a mí también me pasó.

Modo de empleo:

Al final, queda a tu buen criterio decidir cómo dedicas tu tiempo y tus ganas a hacer tus cosas. Como punto de partida, la regla del dedo gordo dice que:

  • En cosas que ni te llenan, ni son demasiado importantes, aplica Pareto Extreme (4/64).
  • En cosas que no te llenan, pero son medianamente importantes, aplica Pareto (80/20).
  • En cosas que te molan un poco más o que son más importantes, aplica Pareto Extended (50/50).
  • En cosas que te molan muchísimo o son críticas, aplica el 100/0.
  • En cosas que te apasionan, coge todo lo que ha sobrado de aplicar Pareto en lo demás y disfruta, que te lo has ganado.

¿Te ha molado? ¿Lo conocías ya? ¿Crees que puede ser útil? ¿Tú también leías a Astérix? Agradeceré los comentarios como un canijo el día de Reyes 🙂

¡Sé feliz!


Para saber más:


Foto de Astérix y Cleopatra. Todos los derechos son de los señores Goscinny y Uderzo.

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