Cómo ser la mejor versión de ti mismo: I. ¿De verdad quieres ser la mejor versión de ti mismo? 4'

por Bor Cobritas 31/08/2014

CSLMVDTM, «Cómo ser la mejor versión de ti mismo«, es una serie de posts en la que, entre todos, buscamos cómo ser nuestros mejores nosotros.

¡Bienvenido!

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Creo que ya me conoces (y si no, ¿qué tal? me llamo Bor, encantado 🙂 y ya me dirás dónde te has comprado esa camiseta porque te queda fantástica y quiero una igual) y sabrás que todo lo que quiero en la vida es convertirme en la mejor versión de mí mismo; me lleve a donde me lleve.

Vale, pero…

¿Cómo me convierto yo en la mejor versión de mí mismo?

¿Y qué es eso de «la mejor versión de mí mismo»?

¿Quién soy?

¿A dónde voy?

¿A qué huelen las nubes?

¿Llegaremos a ver el final de Juego de Tronos o se morirán todos antes?

Buenas preguntas, sí señores. Aunque tal vez la pregunta más importante sea:

¿De verdad quiero ser la mejor versión de mí mismo?

Del Yo al SuperYo

Dime, ¿has intentado alguna vez cambiar cómo eres? Beber menos, dejar de fumar, ponerte a dieta, hacer más ejercicio, ser más majo, ligar más, volverte más positivo, ser más feliz, etc, etc, etc.

Yo también, y me he pegado más batacazos de los que me gustaría admitir. Porque sí, todos somos humanos.

Lo bueno es que ahora puedo decir que soy un hombre bastante nuevo. No soy perfecto, claro que no, y sigo teniendo épocas en las que me comporto como un niñato quejica y malcriado. Peeeero la mayor parte del tiempo la paso siendo una persona que me encanta ser; y eso no tiene precio.

Repito la pregunta de antes: ¿De verdad quieres ser la mejor versión de ti mismo?

Si la respuesta es sí, sigue leyendo; porque, si yo he podido, podemos todos.

Igual que hicimos con la felicidad, voy a empezar otra serie de posts, esta vez sobre convertirse en la mejor versión de uno mismo. El mecanismo es sencillo: yo te cuento mi historia y te pregunto cosas, luego tú la lees, piensas y me respondes, y con todo eso, yo sigo escribiendo sobre el asunto basándome en lo que me has contado tú. ¿Te parece?

Lo que quiero es mostrar que se puede, y que cuando lo veas, tú también te animes a convertirte en tu mejor versión. Y es que eso me encantaría 🙂

La gran pregunta

Dicen los taoístas que un enfermo no deja de estarlo hasta que termina harto de su enfermedad. Yo creo que es igual para la forma de ser. Ese momento en la vida en el que te hartas de partes de ti y decides hacer algo por cambiarlas.

En mi caso, decidir que quería cambiar supuso darme cuenta de dos cosas:

  1. Admití que había algo que estaba haciendo mal
  2. Admití que toda la responsabilidad de mis errores era solo mía

Responsabilidad significa: «habilidad de responder». Ni más ni menos. Esto significa que, hacerme responsable de algo, implica que yo soy quien respondo de ese algo; como con mis errores. Si yo tomo la responsabilidad, admito que fue decisión mía cometerlos y que, por tanto, no le puedo echar la culpa de su ocurrencia a causas externas.  Con lo cual, si esos errores eran los causantes de una forma de ser que no me gustaba, y esos errores fueron cosa mía, entonces, esa forma de ser es también cosa mía.

Lo que quiere decir que, si me da la gana, puedo ser de otra manera y cambiar mi forma de ser acorde con eso. Pero claro, para admitir esto hay que admitir que he hecho muchas cosas mal, y que no soy, ni de lejos, perfecto; y eso es el paso más difícil.

Toma cura de humildad.

Esto es como ser feliz, que no depende tanto de lo que te pase, como de qué hagas tú con ello; pues lo mismo con la personalidad.

Toma de control

Ese momento en el que liberas al Universo de la responsabilidad de cómo eres, tiene un efecto casi catártico. Un momento en el que te das cuenta de que tienes las riendas de tu vida siempre en tus manos. El camino va a ser abrupto, con baches, zarzas, lodazales y algún que otro barranco, sí, pero tú siempre tendrás la decisión de elegir por dónde ir y cómo esquivar los obstáculos.

Tienes la libertad de elegir entre:

  1. Dejar que las cosas pasen y echarle la culpa al Universo porque no han sido como tú esperabas
  2. Dejar que cosas pasen, aprender de ellas, crecer como persona y esquivarlas la próxima vez que pasen

La segunda es más difícil, pero, créeme, te sientes como el rey del mundo.

Ready, steady… homework!

Hoy solo hay dos preguntas:

  1. ¿Quieres convertirte en la mejor versión de ti mismo?
  2. Sea sí o no… ¿por qué?

Estoy to nervioso por ver qué me contáis 🙂

¡Sed felices!

B.


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