¡Buenos días!: Rutinas matutinas para ser invencible 6'

por Bor Cobritas 24/06/2015

¡Buenos días!

La mejor forma de levantarse con el buen pie es hacerlo con los dos a la vez.

De un salto y dando una voltereta. Así no te arriesgas a que vaya el izquierdo primero y te amargue el día.

Las mañanas. Unos las odian tanto que se levantan a mediodía para que no existan; otros, las aman con tanta pasión que madrugan casi hasta levantarse la noche de antes; y el resto, pues caemos en algún punto intermedio. Lo que es un hecho es que todos tenemos que afrontar, tarde o temprano, el momento de salir de la cama y hacer esa transición sueño-despertar que no siempre termina de hacerse.

Es un momento delicado. Tanto, que ya he hablado alguna vez de trucos para salir de la cama y trucos para dormir mejor a ver si mejoramos el nivel de vida matutino medio. Ya solo queda hablar de rutinas matutinas (anda que el título ya mola lo suyo), de la primera hora del día. Esas que todos decimos que vamos a hacer y que luego posponemos en favor de “cinco minutitos más” (que luego son 40 minutos y 10 alarmas); esas.

Casi todas las personas a las que me gustaría parecerme tienen su rutina matutina. Un compendio de cosas que hacen por las mañanas una detrás de otra casi sin pensar y que les orienta en la dirección de hacer cosas guapísimas y alegrarles la existencia al resto.

Molar no es gratis, pero con rutinas matutinas, sale bastante barato.

Ingredientes

Una buena rutina matutina siempre tiene 5 componentes:

  1. Un café.
  2. Físico.
  3. Mental.
  4. Emocional.
  5. Espiritual.

Aunque bueno, el café es opcional (aunque altamente recomendable).

Aparte de eso, una vez hablé de las 4 capas de Superman, las 4 partes de nosotros que deberíamos tener cuidadas si queremos ser la mejor versión de nosotros mismos. La mejor forma de asegurarse de que les prestamos atención es hacerlo por la mañana; así garantizamos que, pase lo que pase, habremos cubierto los mínimos diarios.

La idea es coger una actividad pequeña que nos haga ser conscientes de ese plano nuestro y nos facilite ponerlo a punto para afrontar el día. Nada demasiado complicado, nada demasiado tedioso; solo algo que nos despierte cada parte de nosotros.

Después de intentarlo muchas veces y fracasar como un bellaco, lo que mejor me ha funcionado a mí es hacer cositas que sean los suficientemente fáciles como para que no me dé pereza y que puedan complicarse si me veo con ganas.

Por ejemplo, en la parte emocional, ya sabes que yo soy mucho de escribir en mi cuadernito. Pues mi tarea es escribir 3 cosas por las que me siento agradecido del día anterior. Es tan fácil que me daría vergüenza no hacerlo, y si me vengo arriba, puedo escribir listas de 200 cosas por las que me siento agradecido o empezar a hacerme preguntas y a responderlas si estoy inspirado. O simplemente, escribir las 3 cosas y seguir adelante; el caso es escribir las 3 cosas.

Vamos a profundizar un poco en cada parte.

El físico

Por mucho que digan que el físico no importa, yo soy de los que creo que todos deberíamos poder movernos correctamente y tener una postura aceptable. Porque no hay cosa más sexy que alguien que sepa cómo moverse y cómo estar quieto (además de que nuestro estado de ánimo y rendimiento intelectual pueden verse afectados por una mala postura, pero vamos, que ser sexy mola más.)

Por y para esto, la primera parte de la rutina es hacer algo que te ayude a moverte mejor y/o tener mejor postura.

Estiramientos, yoga, masajes, frotarte con un rodillo de espuma, hacer equilibrios sobre una pierna, hacer malabares, ponerte Pitbull y bailotear… lo que sea que te ayude a moverte mejor o tener mejor postura. Coge lo que mejor te funcione o empieza a probar cosas a ver qué te funciona y dedícale 5 minutos máximo para menear un poco el body y activarte.

El mental

Como la belleza está en el interior, habrá que trabajar esas neuronas, y para trabajar las neuronas, nada como tener ideas.

Coge un papel y haz una lista con 10 ideas; 10 ideas de lo que sea. Formas de limpiar el váter sin usar las manos, comidas sin la ‘a’, formas de viajar a Grecia con 20€, nombres para tu gato que rimen con “salmón”, los primeros 10 pasos para poder matar a Justin Bieber…

La primera lista podría ser “10 cosas sobre las que hacer listas” y a partir de ahí, a volar.

El emocional

Por si no te quieren ni con el físico ni con el mental, habrá que asegurarse de que eres una persona emocionalmente sana y estable que puede y sabe cómo afrontar el rechazo; o la aceptación, que a veces es casi peor.

Estar en contacto con las emociones de uno es la típica cosa que no se hace, ya sea por tabú, por pereza, por miedo a qué te vas a encontrar, porque es muy difícil, porque no sabes cómo o por cualquier otra historia. Y luego pasa lo que pasa, que cuando peor te viene te encuentras llorando a lágrima viva en tu cuarto sin entender qué te pasa y sin saber qué estás haciendo con tu vida. Y es entonces cuando empiezas a hurgar en tus emociones y esas cosas.

Y digo yo que igual mejor empezar cuanto antes. ¿Cómo? Primero, siendo una persona educada y escribiendo 3 cosas por las que te sientas agradecido. Y después, conociéndote. Coge un cuadernito y cuéntate cosas a ti mismo de ti mismo y ya verás la de chuladas que salen.

El espiritual

Entendemos por “espiritual” todo lo que escapa a tu comprensión y te hace sentir bien.

Esta es la más personal de las facetas y en la que más respeto me da meterme, porque cada uno tiene la suya y la entiende como quiere. A mí me gusta meditar; pasar tiempo en silencio y simplemente asistir a mí mismo: observar cómo es mi proceso de pensamiento, las sutilezas de la respiración y estar aquí y ahora.

Yo qué sé, a mí me va de coña. Ojalá encuentres algo que te haga estar igual.

Si solo vas a hacer una cosa, haz esta

Al final, todas estas frikadas matutinas son solo ideas. La gracia es que cojas lo que te mole y descartes lo que no; lo que sea para que tú seas un mejor tú.

Ser un mejor tú no tiene sentido si no te compartes con los demás. Así que, aparte de lo que hagas o no hagas por las mañanas, cuando veas a alguien, pon una sonrisa de oreja a oreja, mírale a los ojos y dile bien alegre:

¡Buenos días!

Esto es lo único importante; nunca sabes a quién le puedes arreglar el día 🙂

¿Y tú, haces algo por las mañanas aparte de bostezar?

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Foto: Brendan Scherer

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